¿Qué ha pasado con la guerra comercial entre China y Estados Unidos?

Guerra Comercial 2.0



La guerra comercial entre EE.UU. y China ya tiene una larga data desde que el presidente Trump anunciara la intención de imponer aranceles a China en el inicio del año 2018, impulsando una política proteccionista que luego fue incluyendo a varios países con los cuales ha mantenido un activo comercio bilateral EE.UU.


Este tira y afloja lo fue manejando a su antojo el presidente Trump, en una estrategia comunicacional que fue dando sus frutos a medida que aumentaba la aprobación popular a su mandato, apoyado en una enorme fortaleza económica y continuas alzas de los mercados financieros que llevaron a sus máximos históricos a la bolsa en febrero de este año.


No era difícil imaginar que la tregua entre EE.UU. y China llegaría a medida que se acercaban las elecciones presidenciales de este año, razón por la cual, se logró el acuerdo denominado de Fase Uno en enero del 2020.


La guerra comercial en la pandemia


Todo iba de maravillas hasta que apareció el Covid-19, en donde el panorama cambió radicalmente, la economía vivió un frenazo de magnitudes insospechadas, la bolsa se desplomó y el manejo de la crisis por parte de Trump ha sido cuestionada en reiteradas oportunidades.


La solución a estos problemas, cuando ya estamos en tierra derecha a la elección presidencial, era predecible: Volver a atacar a China por todos los problemas que pudieran aquejar a EE.UU. en la Pandemia.


En este contexto y como una serie de Netflix que tiene mucho éxito, generalmente la siguen extendiendo, creando nuevas temporadas, la relación entre Estados Unidos y China dio otro giro a peor hace pocos días, ya que la administración Trump emitió órdenes ejecutivas para restringir los grupos de redes sociales chinos TikTok y Wechat, además de sancionar a funcionarios chinos y de Hong Kong.


Las probabilidades de un mayor deterioro de las relaciones bilaterales son altas, a medida que se acercan las elecciones presidenciales de Estados Unidos, ya que, atacar a China es una estrategia de bajo riesgo para Trump.


Creando un enemigo en común


La estrategia de continuos ataques contra China se basa en torno a un líder duro contra el villano del día, mientras que las eventuales represalias de Beijing, si se provocan, avivarían el sentimiento nacionalista y también obtendrían el apoyo de los votantes. El hecho de que los mercados financieros de EE. UU. hasta ahora, ignoran la tensión geopolítica, solo envalentona a Trump para aumentar las tácticas de presión.


Hasta ahora, los principales líderes de Beijing han dicho muy poco sobre la política de EE.UU. en China y las duras críticas de Washington. ¿Cuál es el pensamiento estratégico de Beijing? ¿Cómo lidiará el presidente chino Xi Jinping con un EE.UU. cada vez más hostil?


Considero que las críticas de la administración Trump a China se han vuelto cada vez menos relevantes para la ciudadanía, y la retórica anti-China de Trump se ha intensificado en proporción al número creciente de infecciones y muertes por COVID-19 en los EE.UU.


No estoy seguro de que usar a China como chivo expiatorio ayude a Trump a ganar las elecciones presidenciales en noviembre, porque la mayoría de los estadounidenses son lo suficientemente inteligentes como para darse cuenta de las maniobras y trucos políticos de Trump.



¿Por qué no han existido represalias desde China?


Obviamente Beijing no quiere caer en el juego de Trump y menos entrar en una guerra económica que debilite a ambas potencias. Sin embargo, China se ha estado preparando y tiene 3 ventajas vitales que le permitirían sobrevivir una guerra económica prolongada.


El primer factor es el tamaño del mercado interno. Las ventas minoristas de China son mayores que las de EE.UU. y el gigante asiático es virtualmente el mercado más grande de todos los bienes de consumo, desde automóviles hasta televisores, teléfonos celulares y artículos de lujo.


El mercado interno de China es lo suficientemente grande como para absorber el impacto externo de la guerra económica de Trump. Por la misma razón, es casi imposible que las empresas extranjeras piensen abandonar el mercado chino.

La segunda ventaja es la altísima tasa de ahorro, todavía del 36% al 40% del PIB, que permite a la economía acumular capital sin depender de los préstamos de los mercados exteriores.


La tercera ventaja es la enorme capacidad del gobierno central para movilizar recursos y ejecutar una estrategia nacional, para defenderse de los embates de EE.UU.


¿Qué pasaría si Estados Unidos intenta cortar completamente los lazos económicos con China?


¿Pueden hacer eso? China ha creado las cadenas de suministro más completas y eficientes del mundo. Nos guste o no, una gran cantidad de bienes de consumo se fabrican exclusivamente en China, y es muy difícil que Estados Unidos pueda cortar esta cadena de suministros.


La economía china es la única en el mundo que tiene todos los sectores industriales. En otras palabras, no se puede estrangular a la economía china en caso de intentar aislarla de la economía mundial.


De hecho, la prohibición estadounidense de vender microchips fabricados en Estados Unidos a Huawei y ZTE ya ha provocado un rápido aumento en la producción de chips locales en los últimos años.


Ahora, por supuesto que podría tener impacto, ya que se reducirá el crecimiento de la demanda china. Sin embargo, el impacto a largo plazo de la guerra económica en China sería marginal.


Primero, la importancia del comercio con Estados Unidos en la economía china ya ha disminuido. En segundo lugar, siempre ha habido restricciones a las exportaciones de tecnología a China desde 1989, por lo que es algo con lo que se han acostumbrado a convivir.


En tercer lugar, también supondría un costo enorme para EE.UU., ya que China seguirá siendo el mercado de más rápido crecimiento para casi todo en el futuro previsible.


¿Cómo ha luchado China contra la guerra comercial?


La política interna de China ha realizado importantes ajustes durante los últimos dos años en preparación para la guerra económica. La forma de luchar contra las políticas económicas aislacionistas y el proteccionismo es hacer que su propia economía sea más abierta.


En los últimos años, China ha eliminado significativamente los controles y restricciones a la propiedad extranjera. En 2015, las inversiones extranjeras en 93 industrias estuvieron sujetas a restricciones regulatorias; este número se ha reducido a sólo 33 y vendrán más reducciones. Al final, el capital fluirá hacia donde la rentabilidad y el crecimiento sean mayores.


Estas tensiones deberían amainar después de las elecciones presidenciales y en el futuro, es posible que nos tengamos que acostumbrar a un mundo bipolar con un sistema estadounidense operando al lado de un sistema chino.


No es eficiente y podría ser costoso, pero ese es el precio a pagar cuando una superpotencia en ejercicio es desafiada por un recién llegado.


Conclusiones


En conclusión, China está adoptando una postura defensiva, en la disputa entre China y EE.UU. Vemos pocas probabilidades de que las tensiones se salgan de control.


La política económica de China está haciendo rápidos ajustes para desbloquear la demanda interna. Mientras tanto, más descontroles de la economía son el contragolpe de Pekín al proteccionismo de Trump.


Con el estímulo monetario y fiscal levantándose agresivamente por el gobierno chino y las infecciones de COVID-19 bien controladas, el ritmo de la recuperación económica china se acelerará, como lo implica la fortaleza de los precios del cobre y del mercado de valores chino.

Fuente: Investing.com


Se puede apreciar en el gráfico como uno de los principales ETF del mercado chino, el FXI, tiene un comportamiento casi idéntico con el precio del cobre y en ambos casos, tras el desplome de inicio de año, la recuperación ha sido en V.


En ese sentido, la mejora constante de la economía china y la caída del dólar estadounidense son los dos principales factores positivos para las materias primas, que deberían seguir siendo favorables para el precio del cobre. También tendría un impacto positivo sobre el petróleo debido a la mejora de la demanda mundial y los recortes de capacidad en la industria petrolera.


Recuerda que en Capitaria puedes invertir en estos commodities y otros 450 instrumentos financieros. No te quedes fuera del mercado. Entra a capitaria.com y toma el control de tus inversiones.



Newsletter

semanal

gratuito

Informativo, ingenioso y con todo lo que necesitas para comenzar tu semana.

Estamos en la misión de empoderar a las personas para que tomen el control de sus inversiones entregándoles educación constante, información oportuna y una plataforma para que en un click puedan acceder a los mercados del mundo.

Guías

  • Twitter
  • Facebook
  • Instagram
  • LinkedIn
  • YouTube

En los mercados financieros se generan rápidos movimientos que pueden conllevar a un elevado riesgo de pérdidas. Por esta razón, participar activamente en estos mercados con apalancamiento financiero, solo es aconsejable para aquellos participantes que puedan asumir dicho riesgo. Cualquier análisis o consejo sobre el mercado comunicado a través de www.capitaria.com o de algún correo electrónico con este remitente, debe ser considerado como una opinión, y nunca como una garantía. En ningún caso y bajo ningún concepto, Capitaria se hace responsable de las posibles pérdidas incurridas por nuestros clientes. Todo cliente potencial de Capitaria debe tener en cuenta que su capital puede verse tanto incrementado como disminuido, no debiendo participar en este mercado sin antes considerar si esta manera de operar es la adecuada para él, en función de sus condiciones económicas. Los clientes potenciales deben también tener en cuenta que no se pueden garantizar los resultados de las operaciones, y que los resultados obtenidos en el pasado no garantizan resultados futuros. El trading implica un alto riesgo y un cliente puede perder una cantidad sustancial de dinero, no importando qué método utilice. Capitaria ofrece instrumentos transados a través de CFD's, que no están regulados por alguna entidad local.*Argentina: depósitos y retiros de dinero sólo con cuenta bancaria en el extranjero*